Unas 2.500 personas participaron en la doble manifestación celebrada ayer en la capital, ruidosa marcha que transcurrió sin incidentes desde la plaza de la Catedral hasta la de San Juan.
Abrió la manifestación una pancarta con el lema “no a la reforma laboral. Injusta, ineficaz, inútil”. El bloque crítico, reivindicaba en la suya “La lucha está en la calle. Hacia la huelga general”.
“Queremos que el gobierno escuche también a la calle, que escuche a los trabajadores que están en la calle y no se ampare en esa mayoría absoluta para imponer la reforma”, declaró al iniciarse la marcha la secretaria territorial de UGT-Aragón en Teruel, Fina Lanzuela. “Creo que se carga de un plumazo décadas de lucha sindical y de la clase trabajadora”.
La secretaria general de CCOO en Teruel, Mari Luz Benedicto, valoró la alta asistencia, “es que el motivo no es para menos, es una reforma brutal que queremos sacar de juego, y la idea sigue siendo la misma, queremos negociar esa reforma”.
Con silbatos y coreando eslóganes, los manifestantes llegaron a la plaza de San Juan, donde había dispuesto un equipo de megafonía, y representantes de las organizaciones que apoyaron la marcha leyeron diversos supuestos que contempla la reforma: EREs libres, despidos por absentismo a causa de enfermedad, el contrato “indefinido” con un año de periodo de prueba, mayor dificultad para encontrar trabajo los parados sin prestación... Con algunos toques de humor, como “igual nos mandan a trabajar a Laponia”.
La poca repercusión mediática que los medio de comunicación están empleando en la difusión de esta reforma laboral, no ha impedido que el boca a boca y diversos carteles distribuidos por toda la ciudad convocasen una gran cantidad de gente.
Queda convocada una segunda manifestación para el día 11 de Marzo.